Fuerza bruta, la felicidad impuesta
Vivimos en el tiempo de la obligación de ser y mostrarnos felices. Palito Ortega cantaba en los 60 la felicidad ja, ja, ja, ja. Los noventa fueron tiempos de tinelización. Hoy, hasta una compañía teatral que supo ser disruptiva como Fuerza Bruta, con su espectáculo