Casi todo se parece en el mundo del arte. La imposición del mercado es lo que domina.
En el cine, las plataformas ejercen una suerte de dictadura de la que resulta difícil escapar.
Sin embargo hay caminos a los que algunos cineastas recurren para escapar a la norma. Hay originalidades y Lucia Seles posee una de ellas, tal cual lo demuestra, aunque no hiciera falta, su última película The Bewilderment of Chile.
Estrenada recientemente, fue galardona con el premio del público en el festival de Gijón y obtuvo una mención especial en el último Bafici.
La película cuenta como -según lo dice su sinopsis- “un hombre de Lugo termina walking sin nadie por la estación ferroviaria de La Plata”. Cualquier explicación resulta incompleta ya que lo que surge a primera vista es un relato fuera de cualquier linealidad, lleno de escenas y personajes.
Seles imprime un sello sin igual. El absurdo, su humor, la utilización de las viñetas construyen algo inclasificable.
La clasificación tranquiliza al espectador pero no es eso lo que se propone.
Por eso se requiere una dosis de incomodidad para adentrarse en el universo que transita Seles en cualquiera de sus películas..
MIto Mauro