La mirada del público ha sido siempre un condicionante para el artista. Si tomamos al rock se espera siempre lo mismo. Y en la mayoría de los casos se trata de satisfacer esa demanda.
Claro que no siempre pasó y no siempre pasa. Luis Alberto Spinetta a veces no incluía en sus shows los temas que se esperaban.
Dillom en una reciente entrevista en Cenital habló de sus grandes cambios: “No puedo mantenerme haciendo lo mismo de acá a un año”. En referencia a la nostalgia de sus seguidores que le piden que toque en sus show la Bizarrap Session afirmó: ”Mi búsqueda está muy lejana , porque si lo pones en contexto con el show de ahora no funciona, no es que no lo toco de retovado sino que no me representa con lo que estoy haciendo”
Esto es una excepción: lo que abunda es la repetición sin (mayor) diferencia. El artista se copia si mismo aunque hayan pasado años entre disco y disco.
El público valora ese esencialismo, que resulta muy nocivo para la creación cuando lo que debería. valorar es la autenticidad. Si eso lleva a hacer otras cosas diferentes bienvenido sea. No hablamos de los que son claramente productos de mercado que abundan en la música pop sino de bandas que vienen haciendo lo mismo desde hace décadas o peor aún de bandas que han copiado a esas otras generando una fotocopia de mala calidad.
Babasónicos demuestra que la transformación es posible. Otro caso de mutación es Catupecu, que podía tomar caminos diferentes y cada disco mostraba algo no previsto..
A veces lo inesperado puede estar en el vivo. Kapanga que festeja sus 30 años no ha cambiado su estilo musical, pero cada show es diferente sobre todo en términos de los diálogos que producen el Mono y Maikel y del lugar que se le otorga a la improvisación.
Hay una burocratización en las listas de temas y lo que prima es el lugar común en los sonidos. Por suerte existen las excepciones mencionadas y otras propuestas que, sin ser masivas, empujan por un lugar en un camino arduo, como le sucedió a Massacre en su momento y a El Mato a un policía motorizado más recientemente.
El esencialismo, el conservadurismo y la estandarización dominan. Por suerte, por algún lado, se filtra alguna briza que renueva el ambiente.
Guillermo Cerminaro