#Entrevista| Daniel Gaguine: «La tan mentada “renovación” en el rock no se ha producido»

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El próximo jueves 15 de noviembre, a las 19.30 hs, se llevará a cabo la presentación oficial del libro #50AñosRock -Lado B-. Se realizará en Caras y Caretas, Venezuela 330.

El libro traza un recorrido cronológico por la trayectoria biográfica, anécdotas y curiosidades de las bandas a las cuales se les destinará un capítulo. Además, se destaca un disco de su carrera. Muchas de las bandas han trascendido más allá de las fronteras de Argentina para constituirse en influencias ineludibles del rock latinoamericano.

Para conocer un poco más de la publicación hablamos con Daniel Gaguine, uno de sus autores.

¿Cómo fue la elección de las 25 bandas que componen el recorrido desde 1986 hasta la actualidad?

La elección de las bandas fue tan complicada como apasionante. Quisimos abarcar la mayor cantidad de estilos posibles. Fuimos desde el rock hasta el pop, pasando por el heavy, el punk, la movida alternativa, el hard rock y el blues. Fue más allá de los gustos personales de cada uno de nosotros. Encaramos el trabajo como una investigación a la cual atravesamos por nuestras experiencias “de campo”, tanto de recitales como entrevistas a los músicos.

Al ser tres los escritores, nunca hubo “empate”, por lo que siempre había una definición sobre cual banda se elegía. Tratamos de llevar adelante un mix de popularidad, masividad y calidad. Al respecto, hubo que elegir entre bandas que nos interesaban mucho. Por ejemplo, entre Don Cornelio y Los Visitantes. Fuimos a la votación y ahí, perdí dos a uno, ya que voté a Cornelio. Miguel Dente suele decir que “no es tanto quien queda afuera sino a quien sacamos para que entre otra banda”. Esto es muy cierto más que nada con las bandas más nuevas.

¿Cómo definirías la evolución del rock nacional en estos 50 años que repasa el libro?

El rock fue creciendo a través del tiempo. Fue adoptando y adaptando diversos sonidos y estilos para enriquecer su propuesta. Personalmente, me alejo bastante de ciertos “purismos” con respecto a “qué es rock y que no lo es”. Al respecto, tomo como ejemplo la carrera de los Beatles. Si uno se quedaba con esa cuestión de “hacer rock”, solo hubiese escuchado –por ejemplo- los cuatro primeros discos… ¡y me hubiese perdido a “Sgt Pepper”, “Revolver”, “Abbey Road” o “The White Album” porque no era rock! Desde el momento en que el rock se vuelve conservador, se complica la situación. Rodolfo Mederos tocó en discos de Spinetta y, a su vez, anduvo dando vueltas por el jazz-rock. Ni hablar Charly García, Soda Stereo o Los Redonditos de Ricota que terminaron haciendo discos con bases electrónicas. El artista debe ser curioso, con diversas búsquedas que enriquezcan su obra y no tanto –quizás- satisfacer el gusto de su público. Si componías a los veinte años sobre “la birra”, “el reviente” y “la esquina de casa” está bien, pero si tenes cuarenta años y seguís haciendo lo mismo… Ese complejo de “Peter Pan” termina siendo contraproducente. ¿Acaso no te pasó nada en la vida que seguís haciendo la misma canción? La tan mentada “autenticidad” no implica hacer siempre lo mismo.

Este lado B comienza hablando de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y termina con Babasónicos, dos bandas fundamentales de la historia, ¿por qué decidieron que fuera así? ¿Qué lugar creés que ocupa cada una de ellas en la historia del rock argentino?

Quedaron así porque, más allá de haber elegido a ambas bandas, tomamos en consideración  un disco determinado, siendo el año de su publicación el que establece el orden de aparición. Por ejemplo, Soda Stereo podría haber entrado en el “Lado A” (que iba desde 1967 a 1985), pero se eligió “Canción Animal”, del año 1990. Lo mismo ocurrió con Los Redondos. Creo que tanto Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota como Babasónicos ocupan un lugar por demás importante en el rock argentino. Me puede gustar más la primera que la segunda pero, a esta altura, empezar con la “competencia” entre bandas, no está bueno. Ya bastante hubo que soportar la “futbolización” del rock de tener que elegir entre bandas. Esos antagonismos atrasan años. Más aún con la cantidad y calidad de bandas que hay.

Este volumen aborda bandas de la actualidad, ¿en qué momento creés que está el rock argentino? ¿cuáles creés que son sus perspectivas a futuro?

Primero y principal, creo que ha cambiado la forma de escuchar música. Se tiene un gran acceso a la música pero no estoy tan seguro a aquello que se escucha. Tenés un iPod en el que podes acumular mil canciones pero si empezas tu repertorio con los Redondos, te vas a Soledad Pastorutti, Chano, La Fernández Fierro, Lali Espósito y terminas con Virus, es un poco “extraño”. No es “amplitud” de gusto sino que conoces dos temas de cada uno y no la obra de un artista. Además, no se termina escuchando un disco entero sino temas sueltos. En esta línea, retomo varias cuestiones que esboza Simon Reynolds en su libro “Retromanía”. Ese vivir “constantemente mirando para atrás” y “no hay nada nuevo” no queda en el lamento de aquél que puede llegar a añorar un tiempo que ni siquiera vivió. Es más, la música en si no ha progresado en tanto extensión de las fronteras pero sí ha mejorado del sonido y la difusión de las obras de los artistas. ¿Originalidad? Ninguna, pero si con el éxito esperando a aquellos que deseen ser “originales” pero con la creatividad anclada en moldes preestablecidos de probado éxito.

La tan mentada “renovación” en el rock no se ha producido. Al día de hoy, siguen siendo hoy, los cantantes –en la línea de “frontman, al estilo García, Spinetta, Pappo, Luca, Cerati, Indio, Federico Moura, Miguel Abuelo, etc-, más reconocidos Fernando Ruiz Diaz o Adrián Dargelos. Ambos han pasado los 40 años… ¿y los más jóvenes? Pareciera que ya no hay un cantante que ocupe el centro de la escena con su carisma…

No podemos dejar de mencionar la influencia de Cromañon con respecto a lo que recitales se refiere. Además, hoy en día, los espectadores se la pasan filmando o tomándose “selfies” en vez de apreciar lo que ocurre.

A esto hay que sumarle que hay una gran cantidad de bandas de calidad (Los Rusos hijos de puta, Las Taradas, Sr Tomate, Acorazado Potemkin) que no gozan de la difusión que merecen. Por eso, pueden convocar a 2000 personas –por poner una cifra- y después, están las bandas que llenan estadios. En el medio, puedo nombrar a El Mató pero no mucho más. Entonces, queda un hueco en el medio.

El rock se va a seguir escuchando ya que forma parte de nuestra cultura. Eso no implica no ver que, al día de hoy, esté absolutamente sponsorizado, siendo parte del “sistema” que combatió –digamos- desde su origen. Será un estilo más dentro del gran universo de la música. Quizás ya no refleje lo que pasa en el país. No sea un grito de rebeldía frente a lo que ocurre.

¿Cómo será la presentación del libro? ¿Qué podemos esperar del evento?

La presentación la vamos a realizar en Caras y Caretas el jueves 15 de noviembre, a las 19.30 hs. La idea es que venga gente y se establezca un diálogo que tenga al rock como tema fundamental. Una de nuestras ideas es que el libro funcione como “disparador” hacia otras latitudes. Que llame a la curiosidad para empezar a indagar en otras bandas, más allá del gusto personal. Salir de ese encorsetamiento de “me gusta esto y nada más”. Virus decía que “hay que salir del agujero interior”. Ok. Algo de eso hay. No está bueno ser “cerrado”.

La coordinación de la charla va a estar a cargo de Emiliano Scaricaciottoli, que forma parte del GIIHMA (Grupo de Investigación Interdisciplinaria sobre el Heavy Metal Argentino)

Además van a tocar Marcelo Filippo e Ignacio Arigós. No descartamos que ocurra alguna sorpresa ni algún invitado que caiga a último momento.