Browse By

Que se haga justicia

Es irónico: la pelea eterna no es entre buenos y malos, sino entre superhéroes. Es que, claro: en esa esquina está La Casa de las Ideas, la de Los Vengadores, Spiderman y los X-men. En el otro rincón, la de los nombres universales, la de Batman y Superman. Marvel y DC siguen en pugna por conseguir la supremacía comiquera. Y han sabido llevar la batalla a la pantalla. Y ahí, casi que hay consenso: los de Stan Lee pudieron hacer lo que DC todavía no.

Y cada película parece una nueva oportunidad para cambiar esa racha. Y La Liga de la Justicia, ciertamente, funciona como una gran oportunidad para seguir con la línea ganadora de La Mujer Maravilla. Pero la química lo entiende bien: no se puede llegar al resultado buscado usando los elementos equivocados. Y, en este caso y a priori, la materia prima para conjurar la película parece, por lo menos, comprometedora. Todo arrancó como siempre: Zack Snyder se iba a hacer cargo –una vez más- del proyecto. Tan sólo unos días después de comenzado el rodaje, entre gallos y medianoches, el director fue sustituido de su puesto. Joss Whedon, director de –atención- las películas de Los Vengadores, entró en el juego. Y en medio de los dimes y diretes, Ben Afleck aprovechó para apagar el fuego con un bidón de nafta: “Joss trajo a la película lo que los buenos directores dan: buen gusto. Saber lo qué es lo que va a funcionar en la historia y lo que no”. Y a Snyder, si lo he visto no me acuerdo.

Lo cierto es que, aún con la incorporación del nuevo director y el visto bueno por parte del elenco, la confirmación de la duración de la película, de menos de dos horas, sólo trajo más dudas. Es que, claro, en tan poco tiempo habrá que, a saber: presentar a tres personajes nuevos de los que, en el universo extendido de DC, nada se sabe; generar empatía con ellos; presentar al villano y a sus motivaciones y, claro, derrotarlo. Parece mucha comida para poca mordida.

Y en la confusión, ríe el contrincante: como cuando el clásico rival atraviesa momentos de zozobra, Marvel disfruta de un status de calidad que, mejor o peor, se mantiene constante a través de los años. Para DC, lo dicho: es imposible lograr agua sin mezclar hidrógeno y oxígeno. Por suerte, el arte –el cine- no es una ciencia exacta.